Lo que yo tardé 10 años en aprender tú lo vas a entender en 3 días
Cuando decidí lanzarme como mentora creía que tenía todo lo que se necesitaba. Años de experiencia en ventas corporativas, conocimiento profundo en mi área, motivación de sobra.
En mi primer lanzamiento vendí tres cupos. Tres. Con todo eso.
Invertí veinte mil dólares en una mentora cuando estaba en quiebra, embarazada y sin empleo. Era todo lo que tenía y lo aposté todo. Y lo que esa mentora me enseñó cambió para siempre la forma en que entiendo el negocio de mentoring.
Empecé con 300 dólares en el bolsillo y un iPhone 5. Hoy tenemos más de diez mil estudiantes en 28 países y un negocio que ha facturado más de 5 millones de dólares.